Jóvenes

La formación de los adolescentes y jóvenes constituye sin duda uno de los hechos más ricos de esperanza para el MFC, pues ellos constituyen la civilización y los matrimonios del futuro. Conscientes de tal realidad, el Proyecto Solidaridad Evangélica contempla la formación tanto para adolescentes, como para jóvenes.

La formación para adolescentes se centra en el descubrimiento de sí mismo y de su mundo interior, con la finalidad de orientar sus proyectos en actos generosos de amor, así como los impulsos biológicos propios de su sexualidad. A través del Ciclo Básico, el adolescente es capaz de descubrir en Jesucristo a un amigo, a un guía y a un modelo admirable e imitable.

En cuanto a la formación para jóvenes, ésta los prepara para asumir los grandes compromisos cristianos y humanos de la vida adulta. Los temas se desarrollan de tal manera que el Evangelio es presentado, entendido y aceptado como capaz de dar sentido a la vida, inspirando actitudes como la renuncia, desprendimiento, mansedumbre, justicia, compromiso, reconciliación, etc., rasgos todos ellos que permitirán identificar al joven como discípulo de Jesucristo.

La formación para adolescentes está planeada para personas de 12 a 15 años y consta de tres etapas: pre-inscripción, ciclo básico de formación (CBF) y encuentro para adolescentes (EPA). Cada nivel del CBF contiene 15 temas y una evaluación vistos a lo largo de un año, de tal forma que todo el CBF se ve a lo largo de 3 años.

 

 

La formación de los jóvenes está planeada para personas de 16 a 25 años. Al igual que la de adolescentes, la formación juvenil consta de tres etapas: pre-inscripción, ciclo básico de formación (CBF) y encuentro juvenil. En cuanto al CBF juvenil, éste se desarrolla en 2 niveles, cada uno de ellos dividido en 2 etapas, cada nivel se lleva en 1 año, en total el joven estudia el CBF en 2 años.

 

El Ciclo Básico de Formación para Adolescentes tiene una duración de tres años y para Jóvenes es de 2 años. Al término del primer año o “nivel”, si los equiperos tuvieron una asistencia mínima del 80% pasan al siguiente nivel.

Los temarios del proyecto de Solidaridad Evangélica, están diseñados para el período septiembre de un año a junio del año siguiente, pues se busca que los temas coincidan con los 3 momentos litúrgicos (Adviento-Navidad, Cuaresma-Pascua y Pentecostés). Sin embargo, se puede escoger otro período de 10 meses. Pero es indispensable que todos los equipos de los tres niveles, inicien y terminen el CBF, al mismo tiempo.

Para la vivencia del CBF, se forman “Equipos Básicos” integrados por 6 a 12 Adolescentes o Jóvenes, coordinados por un “Joven promotor de equipo básico” con experiencia y capacitación previa.

Los equipos de Adolescentes y jóvenes se reúnen una vez a la semana en el día y hora que previamente acuerdan en la parroquia de su comunidad o en sus propias casas, de forma rotativa, de tal forma que todos tengan la oportunidad de vivir el valor evangélico de la hospitalidad. Las reuniones de estudio tienen una duración de 2 hrs aproximadamente.

En cada reunión se revisa un tema del libro que previamente se les entrega. El Joven promotor tiene además un libro “guía” para coordinar las reuniones. El Joven promotor se reúne con su equipo zonal para preparar el tema siguiente, “viviéndolo” en su equipo también, cada dos semanas.

La “Guía del joven promotor,” presenta una “carta descriptiva” para cada tema, que le indica paso a paso, como dirigir la junta, el control del tiempo, material de apoyo, etc. Además contiene información adicional que puede guiar al promotor. Es indispensable seguir la carta descriptiva. El joven promotor debe estudiarla previamente y el mejor momento para ello es la “reunión zonal”.

Los libros del CBF constituyen la herramienta más importante para la formación. La formación de adolescentes consta de 15 temas y una evaluación y la formación de jóvenes consta de 17 temas y una evaluación. Los temas están presentados de una manera ordenada, gradual y lógica. Están estructurados para estudiarse con la estructura del Ver- Juzgar-Actuar. Los libros están fuertemente inspirados en la Biblia y en el magisterio de la Iglesia. Deben estudiarse uno a uno, respetando su orden.

El modelo pedagógico del Método del CBF

1. Celebrar
Es la manifestación de alegría, alabanza y apertura personal en comunidad con Dios. El joven promotor debe motivar, inspirar y sensibilizar a los Adolescentes y/o jóvenes creando una apertura personal para la reunión.

2. Ver
Es tomar conciencia de la realidad a partir de hechos concretos de la vida. El joven promotor presenta y motiva a los Adolescentes y/o jóvenes a participar y compartir la inspección interna en torno al tema.

3. Juzgar
Es analizar hechos de la realidad a la luz de la fe, de la vida y la palabra. El joven promotor pregunta, confronta y acompaña a los adolescentes y/o jóvenes.

4. Actuar
Es concretar una acción que transforme la realidad con base en el plan de Dios. El Joven promotor motiva y mantiene la congruencia entre la acción propuesta y lo trabajado en el Ver y Juzgar.

5. Evaluar
Es tomar conciencia hoy, de lo realizado ayer para mejorar la acción que se realizara mañana. El Joven promotor revisa el cumplimento y genera la confianza para realizar las acciones.

6. Celebrar
Es la expresión de gratitud y alabanza por el encuentro personal y comunitario con Dios. El joven promotor motiva, inspira y sensibiliza.